11 de diciembre 2012 - 12:27
Pared electrificada genera temor en jardín de infantes
El 918, de Bernal Oeste, funciona en forma irregular. Si las precipitaciones ocurren durante la presencia de los chicos, hay que trasladarlos a otros establecimientos
pared electrificada genera temor en jardin de infantes
El Jardín 918 de Bernal Oeste, Quilmes, en los días de lluvia, se convierte en una trampa mortal para los 220 chiquitos que concurren a esta institución, tanto en los turnos mañana y tarde.

A raíz de las precipitaciones, el establecimiento, ubicado sobre la calle Fleming 503, tiene que suspender las actividades curriculares dado que una filtración de agua en los techos provoca que una pared se electrifique.

En diálogo con El Quilmeño, la encarga del turno tarde, Alejandra Pozorski, manifestó: “La electrificación de la pared se da porque en el techo hay filtraciones de agua. Esto provoca que los cables del interior de la pared se mojen”.

“Cuando las precipitaciones se dan antes de la hora de ingreso, ya sabemos que tenemos que tomar la decisión de suspender las clases, pero si llueve durante el dictado de las mismas, se tiene que trasladar a los chicos a una aula con luz que provenga del exterior. Además, procedemos a cortar la energía eléctrica”, subrayó la docente.

Por otro lado, advirtió que “si bien este problema se debe a una sola pared, la del patio cubierto, puede producirse un efecto contagio para las demás paredes del jardín. El peligro es general”.
La vocación y atención que requiere la tarea de ser docente se grafican en las palabras de la encarga de turno tarde: “Cuando llueve tenemos que estar atentos a que los alumnos no circulen por el patio y llevarlos al aula que da al exterior”.

Con respecto a la congoja que padecen los chiquitos, Pozorski especificó que “muchos de los 220 niños que concurren a clases, tanto en los turnos mañana y tarde, le tienen miedo a la lluvia” y agregó que “la angustia aumenta en el instante en que tienen que ir al baño en la oscuridad. Es un drama para ellos y para nosotros también”.

La electrificación de la pared, que puede trasladarse a otras, parece no tener una solución: “Nos dijeron, desde el Consejo Escolar, que tienen que realizar un edificio nuevo. Eso nos traería un problema ya que tenemos que trasladar a los niños a escuelas primarias”.