05 de abril 2011 - 00:00
Paro en la 257 por un despido
Trabajadores de la Línea 257 que une Quilmes con San Francisco Solano realizaban un paro total de actividades, al cierre de esta edición, a raíz del despido de un empleado de esa empresa, razón por que anunciaron que retomarán el servicio cuando se reincorpore al chofer. La medida se tomó desde el mediodía de ayer y afectó la circulación de la totalidad de los coches pertenecientes a la Empresa Villanueva, cuya sede se encuentra en Rodolfo López 3006, y que en su recorrida une el Cementerio de Ezpeleta con la rotonda de Pasco. Los trabajadores optaron por tomar esa medida y permanecieron frente a la sede de la empresa ubicada tras el cementerio de Ezpeleta, donde dispusieron todos los coches, a la espera de una respuesta favorable en favor del compañero cesanteado. En este sentido, explicaron: “Es por el despido de un compañero. Lo que queremos es la reincorporación y reiniciaremos la tarea cuando esto se produzca” sostuvo uno de los trabajadores. Cabe destacar que no se informaron las causas del despido, pero sí que el mencionado chofer hacía cinco años que estaba en la empresa. Esta medida solidaria de los choferes motivó el malestar de los miles de usuarios que, durante toda la jornada de ayer, esperaron en vano los colectivos en sus respectivas paradas, desconociendo que la empresa atravesada este conflicto. Cabe destacar que hace poco más de un año, los trabajadores de la misma empresa se vieron afectados por el ataque a un compañero a quien un grupo de delincuentes los asaltó y golpeó cuando cruzaba la avenida Monteverde. En aquella oportunidad, el conductor asaltado sufrió cortes en una mano al ser asaltado por tres delincuentes. Por esta situación, los trabajadores de la línea 257 realizaron una protesta y paralizaron el servicio de la empresa solicitando se les ofrezcan mayores medidas de seguridad a la hora de trabajar por las calles de Solano. El ataque en cuestión se produjo cuando subió un ladrón, como si fuera un pasajero y cuando el chofer se disponía a cruzar la avenida Monteverde, en Quilmes, lo atacó por detrás y a pocos metros ascendieron otros dos ladrones. Pedían plata y llaves, pero los choferes no tienen elementos de valor en los colectivos, por lo que los malvivientes se violentaron y luego de pegarle un golpe de puño en la nariz, otro con un cuchillo quiso cortarlo y al forcejear, fue que la víctima terminó con el dedo cortado.