El Centro de Profesionales por los Derechos Humanos de la Zona Sur manifestó su dolor ante el fallecimiento de Adriana Calvo de Laborde, titular de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos. “Calvo fue un ejemplo de lucha en su militancia gremial previa al golpe del 76, por la que fue secuestrada y torturada por la bonaerense de Camps y Etchecolatz, y más tarde como testigo en los juicios a las juntas y fundadora de AEDD. Como parte del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia encabezó la lucha por el esclarecimiento de la desaparición de Jorge Julio López, aún impune, así como del reciente asesinato de Silvia Suppo, también testigo en los juicios a los militares del proceso”, expresaron en un comunicado. “Al mismo tiempo no podemos dejar de denunciar que el médico policial Jorge Bergés, que controlaba la potencia de la picana con la que torturaban a Adriana Calvo y la obligó a parir en condiciones infrahumanas en la Rotonda de Alpargatas, hoy goza el privilegio de la prisión domiciliaria”.