La justicia federal de La Plata ordenó la captura de más de una veintena de militares, policías y civiles, en el marco de la causa en la que se investigan crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura en el centro clandestino de detención que funcionó en la entonces Brigada de Investigaciones de Quilmes de la Policía Bonaerense, conocido como el Pozo de Quilmes.
La decisión fue tomada por el juez federal de La Plata, doctor Arnaldo Corazza, contra 23 imputados del Ejército, la Policía y civiles, de los cuales 21 ya están involucrados en otras causas judiciales.
De los 23 imputados, tres ex policías fueron reconocidos por un sobreviviente del Pozo de Quilmes y están imputados como autores materiales de privación ilegal de la libertad y tormentos, informó la Agencia de Derechos Humanos. Entre los imputados se encuentra el ex policía Tomás Rotella, ex miembro de la Unidad Regional de La Plata, acusado de ser autor directo de secuestros y torturas junto al imputado en el juicio por el Circuito Camps, Carlos “el Oso” García y otro policía que aún no fue detenido.