En medio de la inauguración de una plaza en Bernal, un grupo de vecinos de la zona le solicitó al intendente Francisco Gutiérrez que se prohíba la construcción de edificios, en el sector comprendido por la calle 9 de Julio entre Lavalle y Dardo Rocha; con el objetivo de respetar el estilo original del barrio.
En las últimas horas, el jefe comunal de Quilmes inauguró la plaza "Mientras tanto", ubicada en 25 de Mayo y Chacabuco. Hasta ese lugar se acercaron los miembros de la asamblea Bernal Unido, quienes se acercaron a dialogar con Gutiérrez tras la finalización del acto oficial.
Javier Pecot -integrante de la asamblea vecinal- le planteó al intendente la necesidad de modificar la ordenanza de zonificación, con la intención de conservar el área como un vecindario de casas bajas y evitar la construcción en altura.
Ante el pedido, el mandatario quilmeño prometió incluirlo en la agenda de debate político del distrito. "Estamos abiertos a discutir y debatir un cambio en la rezonificación, si es un reclamo y una demanda de todos los vecinos de la zona. No tenemos ningún problema en plantear un proyecto de ordenanza y mandarlo al Concejo Deliberante para su evaluación", dijo Gutiérrez.
Según consignó el Diario 5 Días, el intendente añadió que "si la propuesta es del conjunto de los vecinos del área; no tendremos ningún problema en modificar la ordenanza". "Este es un gobierno de puertas abiertas", sentenció.
Nuevo espacioEl intendente de Quilmes, Francisco Gutiérrez, inauguró la plaza "Mientras Tanto, ubicada en 25 de Mayo y Chacabuco, un espacio que fue recuperado por el Municipio y diseñado para que los vecinos de la zona disfruten del aire libre y la recreación.
"Era un baldío abandonado durante muchos años en el centro de Bernal, una ciudad muy linda, pintoresca, que conserva mucha tradición y casas con toda una cultura arquitectónica que nosotros queremos preservar y los espacios públicos contribuyen a la integración de la comunidad", afirmó Gutiérrez.
El predio donde ahora está el nuevo espacio verde perteneció a una fábrica, que cerró en la década del 60 y fue demolida en 1996. Desde ese momento, los propietarios de los alrededores del baldío comenzaron a reclamar a la Municipalidad, para que se realicen obras para la puesta en valor del espacio. Tras muchos años de lucha, finalmente lograron su meta.