Luego, en la parroquia Espíritu Santo, los manifestantes se reunieron con el titular de la séptima, Roberto Fernández, y el Foro de Seguridad de la seccional, para comentar los innumerables problemas que surgen constantemente a raíz de la creciente delincuencia. Sin embargo, el problema principal sería la falta de recursos para la prevención.
La gente coincide al afirmar que -en el barrio Iapi- los problemas son muchos, pero uno sólo requiere urgente solución. “Tenemos inconvenientes con la recolección de residuos, el asfalto, la falta de obras sanitarias y otras cuestiones. Pero lo más grave es la inseguridad, estamos desamparados.”, aseguró Humberto Castillo, un vecino.
“Todos los días -agregó- te enteras de alguna situación de violencia o algún robo. El día que peleó Maravilla (Martínez), mi hijo volvía por la calle con sus amigos después de una ver la pelea por televisión y los asaltaron. Se resistieron y uno de los chorros les tiró a quemarropa. El mío zafó, pero a su amigo le dieron un balazo en el pie con orificio de entrada y salida, cuando se iba corriendo”, describió.
En relación al accionar policial, Castillo sostuvo: “No sabemos como actuar, cuando reclamamos seguridad nos dicen que están atados de pies y manos. Evidentemente, no tienen gente ni móviles”, consideró.
Asimismo, el vecino contó que “tenemos muchos enfrentamientos entre bandas en el barrio”. “Vienen de otros barrios y se pelean entre ellos. Debe ser por la disputa del territorio”, especuló. Luego, afirmó: “La inseguridad es lo primero que tenemos que solucionar; todo lo demás es secundario. No podemos soportar más muertes como la de Edgardo. Me dolió mucho su muerte, éramos compañeros del secundario”, concluyó.