Por ese motivo, es que "como asociación sindical estamos llamando la atención a quienes tienen la posibilidad y responsabilidad de salvar de la destrucción una planta industrial necesaria para mantener la provisión de papel nacional, con la conciencia de que nada valdrá lamentarse después cuando tengamos que importar este insumo imprescindible para el desarrollo nacional".
Desde el gremio papelero recordaron el intento fallido del paso de la Papelera Quilmes y enfatizaron: "Reclamamos una apoyatura responsable y no como aquella desafortunada intervención que efectuó el gobierno en 2009. Desde hace muchos años el Estado Nacional no tiene una política industrial que fije las prioridades y coordine los recursos privados y públicos en el desarrollo nacional".
"Como trabajadores -agregaron- creemos que todo esfuerzo es válido para defender una fuente de producción y trabajo nacional. Para ello convocamos a todos los argentinos a valorar la producción nacional, a los empresarios de la actividad le pedimos que se asocien en un emprendimiento de rescate de la planta de la ex Massuh S.A. y poner todas sus posibilidades en su recreación y al Gobierno Nacional y de la Provincia de Buenos Aires a coordinar los recursos disponibles".
Cabe recordar que, luego del cierre de la ex Papelera Massuh unos 500 trabajadores se quedaron sin su fuente laboral y la fábrica, cuya capacidad de producción diaria es de 600 toneladas de papel, quedó casi abandonada. Por ese motivo, desde las Federación enfatizaron que "se está defendiendo la industria nacional para impedir que se adueñen de las instalaciones empresarios foráneos".
"Cuando no se presentan y luego no se vuelven a presentar, pasa lo que pasó en Papel de Tucumán que estaba basada en 600 millones de dólares y luego se remató en 13 millones de dólares" destacaron