A partir de ahí, la niña comenzó a ser tratada por Amoreo. Con respecto a este caso, el médico indicó que "en principio hubo que dializarla durante varios meses porque no le funcionaban los riñones. Quedó con una secuela, una insuficiencia renal crónica que fue progresando con los años".
Ante este complicado panorama. puntualizó que "llegamos al año pasado, y a los nueve años de Magalí, con una insuficiencia renal grave y teníamos dos opciones: ponerla en diálisis nuevamente o hacer un trasplante renal con un donante vivo, antes de ingresar a una terapia de reemplazo de riñón, es decir trasplante anticipado".
De esta manera se comenzó a tener en cuenta la posibilidad del trasplante. Fue así que comenzó la evaluación pre trasplante con los estudios de compatibilidad en Gerardo, el papá de Magali. Este proceso lo encaró la doctora Silvia Dipietrantonio, jefa del Equipo de Trasplante Renal del Hospital de Alta Complejidad en Red El Cruce-Néstor Kirchner.
"No es frecuente el trasplante con donante vivo relacionado anticipado, antes que el paciente ingrese a diálisis, porque los pacientes usualmente se trasplantan con donantes fallecidos después de estar varios años en diálisis" explicó.
Además Dipietrantonio, observó la salud de Gerardo tras indicar que "lo encontraron apto para donar. El papá tiene una muy buena compatibilidad con su hija. Además tiene un muy buen estado de salud y no padece otras enfermedades".
A Gerardo le realizaron una cirugía laparoscópica para extraerle el riñón izquierdo por completo, y luego los médicos se lo trasplantaron a Magalí.
El doctor Marcelo Baran, otros de los especialistas que participaron en esta experiencia, describió cómo fue el trasplante: "A la nena se le realizó una cirugía mayor, se dejaron sus riñones y se le implantó el nuevo riñón en la fosa ilíaca derecha. Tuvo un excelente post operatorio y fue precozmente dada de alta. Debe permanecer con los cuidados de todos los trasplantados, ya que está inmunosuprimida y tendrá que tomar medicación de por vida".