Asimismo, los efectivos descubrieron que, luego del portón, el trazado "continúa por un sector de casas humildes, donde se observan también el mismo líquido nauseabundo, restos de papel picado, el lodo oscuro y con aureolas tornasoladas, que también ensucia el agua de las playas cercanas al Río, donde a metros hay pescadores y personas paseando por la costa".
La firma tiene su sede en la calle Espora al 200, en Bernal Este.
En la misma diligencia, los policías ambientales consultaron a diferentes vecinos que habitan esa zona, quienes "refirieron que el olor nauseabundo que surgía de la planta es muy fuerte y en ocasiones prácticamente insoportable", al tiempo que señalaron que Smurfit Kappa "vuelca sus efluentes en forma subterránea a un conducto que cruza la Avenida Caseros y pasa por debajo del predio donde acopian el cartón y papel para reciclar, hasta llegar al otro lado de la Autopista donde continúa en forma descubierta hasta el Río de La Plata".
Con toda esa evidencia, el juez interviniente delegó la instrucción a la Fiscal Federal Silvia Ruth Carvallo, quien dispuso el registro del predio de la firma y, además, constató que Smurfit Kappa "carecía tanto del permiso de vuelco de efluentes líquidos como del certificado de aptitud ambiental".
Luego de casi cinco años de investigaciones, el pasado 29 de diciembre la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Ana María Figueroa (como presidente), Gustavo M. Hornos y Mariano Hernán Borinsky (como vocales), confirmó, por mayoría, la resolución dictada por la Sala II de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, que había resuelto procesar a Carlos Julio Barrozi Mulki -presidente de la firma Smurfit Kappa de Argentina SA- "en orden al delito de contaminación".
Luchador incansable
El procesamiento del presidente de la papelera Smurfit Kappa fue celebrado por las organizaciones vecinales y ambientalistas de Quilmes, que, desde el año 2005, desataron una batalla desigual contra la empresa de Bernal.
Uno de los asambleístas que más celebró la noticia es Fabián Invernizzi, quien -en diálogo con DIARIO POPULAR- expresó: "Se está empezando a hacer Justicia después de tantos años de lucha". "Nos arruinaron la vida, este sujeto (Carlos Julio Barrozi Mulki) está bien procesado, pero también deberían juzgar a otros empleados de jerarquía y a la casa matriz. Todos son responsables y trabajaron a sabiendas del daño que hacían al medio ambiente, por eso merecen un fuerte castigo", aseguró Invernizzi, miembro de la agrupación Bernal Unidos.
"Me pone contento que al fin alguien se ponga del lado de la gente", remarcó el vecino, al tiempo que confesó haber sufrido problemas de salud por "la falta de respuestas del Estado". "Me obsesioné con la fábrica y tuve problemas familiares y psicológicos. Pero a mí no me enfermó Smurfit Kappa, lo que me enfermó es que el Estado no controló nunca lo que hacía esta empresa. Me cansé de ir al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) o a la Autoridad del Agua (ADA), y siempre me decían que sí, pero nunca hacía nada", confesó.
Por último, Invernizzi consideró que el dictamen judicial "es un logro de todas las organizaciones" y opinó que "es un freno a todos los empresarios que contaminan".