En diálogo con El Quilmeño, el fiscal que comandó la clausura del "prosti-templo", Daniel Ichazo aseguró: "Se desarticuló una secta en la que se hacían rituales religiosos para seducir chicas, a quienes terminaban engañando con promesas de una mejor vida económica y espiritual". "Las víctimas son mayormente mujeres en situación de vulnerabilidad social, que encontraban en este pseudo sacerdote a un referente que las hacía sentir mejor, pero era todo una farsa", aclaró el titular de la Fiscalía N° 1 de Berazategui, abocada a delitos conexos a la trata de personas.