Mientras es común observar bancos rotos en la amplia sala de espera en la entrada del hospital, puertas destrozadas en los baños y que se encuentren documentos, proyectiles y hasta jeringas en los depósitos de agua de los inodoros, trascendió, el personal de vigilancia comentó que por las noches algunos indigentes concurren a dormir al hall del nosocomio y excepto que vean cuando se cometen esos destrozos "no podemos impedir que ingresen al hospital".