El Tribunal Oral número 5 de Quilmes condenó a cadena perpetua a Omar Pogonsa y absolvió a su hermano Daniel y a Gustavo Ruiz por la violación y asesinato de Paola Soria, ocurrida el 11 de marzo del 2008, en el barrio La Matera, localidad de San Francisco Solano.
La decisión produjo una sensación de que se hizo “justicia a medias” en los familiares y amigos de Paola, que habían llegado al juzgado después de haber realizado una marcha desde la Plaza Yrigoyen
Además del pronunciamiento final, la disconformidad de lo los asistentes en la sala aumentó cuando notaron que los jueces no estaban presentes en el edificio y la lectura del fallo fue concretada por “una secretaria”.
Al respecto, el padre de la adolescente asesinada, Daniel Soria, manifestó, a este medio, que “no era lo que nosotros esperábamos, soltaron a los otros dos, y ahora están libres caminando por las calles, al igual que los otros dos que no participaron de este proceso”.
“Los jueces y los fiscales nos dijeron que no habíamos reunido las pruebas suficientes”, expresó Daniel y agregó que “nosotros tuvimos varios testimonios de vecinos, las pericias que se realizaron en el cuerpo, pero no las consideraron relevantes” para señalar a los otros dos implicados.
En la misma línea, Soria señaló que “con los abogados vamos a apelar la decisión de los jueces”, mientras que resaltó que están esperando “una nueva fecha para el proceso judicial con respecto a los otros dos acusados” que no formaron parte de este ya que se quedaron sin abogados al inicio de la causa.