Asimismo, la mujer sostuvo que "no podemos abrir las ventanas por el olor que hay en toda la zona". "Ahora, que está empezando la temporada de calor, las pestilencias se multiplican", añadió.
Indiferencia municipal
Al predio de la calle Los Ciruelos la basura llega en carritos, pero -en mayor medida- en camiones de gran porte que "rompen el asfalto que recientemente inauguró este gobierno municipal". "Fuimos hasta la oficina de Medio Ambiente y denunciamos todo este calvario que vivimos. Hace meses que lo hicimos y todavía no nos han dado una mano con este, a pesar de las insistencias. Ya empezamos a desconfiar y creemos que este hombre tiene aval de la Comuna", agregó la denunciante, quien -además- dijo: "No sería raro lo del municipio, porque ya está arreglado con la policía".
Finalmente, la vecina -quien habló en representación de una gran número de quilmeños que allí residen- solicitó ayuda para "poder mejorar nuestra calidad de vida". "Necesitamos que la municipalidad no haga oídos sordos a nuestros reclamos. Tenemos miedo, quisimos dialogar y sólo recibimos amenazas e insultos por parte de este sujeto".