No es vida
Desde hace tres meses, los habitantes de ese sector de Quilmes Oeste viven el día a día aterrados por la gran cantidad de entraderas y asaltos que se cometieron con violencia inusitada. Por eso, se vieron obligados a modificar sus hábitos y desarrollar un sexto sentido para detectar posibles hechos de inseguridad.
"Con cada auto y cada moto que pasa por la cuadra freno el paso y me pongo en situación de alerta", contó Eduardo González a este medio.
Por cada cuadra, los propietarios armaron una cadena telefónica para custodiarse unos con otros.
"Cuando llego a casa, mando un mensaje para que mis vecinos me vean llegar. Ellos hacen lo mismo y así nos cuidamos entre todos para poder volver tranquilos", señaló Griselda Sánchez.
Para Antonio, uno de los vecinos víctima de una entradera esta semana, la solución es "que la policía esté en la calle trabajando en los barrios y no sólo en avenidas".