13 de julio 2011 - 00:00
Quilmeña superó la depresión gracias al tango
E l tango es un estilo musical que no conoce de fronteras ni de clases sociales ni de géneros. Es algo que les gusta a todos y que en ciertos casos lleva alegría a la gente y puede sanarla hasta de los dolores del alma. Este fue el caso de la quilmeña Edith Laporte, de 54 años, cantante profesional de tangos, quien inició su carrera en 2007 y ya tiene un EP de 4 temas grabado, y en la actualidad, mientras se presenta por diversos lugares de interés cultural de la zona, aguarda para grabar su primer disco de tangos y milongas. Edith comenzó su carrera en la música casi de casualidad. El único antecedente que tenía en la música eran sus presentaciones en una banda de rock quilmeña durante los 70 y también la actuación en peñas folclóricas, pero todo de manera amateur. Se casó, formó su familia tuvo dos hijos, Guillermo y Malena y se alejó un poco de los escenarios durante un tiempo. Pero los fuertes problemas personales y una depresión que la consumía la obligaron a pedir ayuda y allí una psicóloga le recomendó que para desahogarse y distraerse, llevara a cabo una actividad que a ella le gustara. Y la pasión de Edith es la música y así emprendió el camino de aprender canto y perfeccionarse en actuación y canto con Leo Caprara, docente de la escuela de Reina Reech y en la escuela Carlos Morel de Sarandí y con Julián Hermida. En la escuela de Morel, el artista Gustavo Castignola le abrió las puertas del espectáculo y la convocó para la obra Pic- Nic, la cual reúne el talento de los vecinos de Quilmes que quieran llevar la vida de la ciudad a las tablas. Con esta obra, Laporte hizo varias muestras teatrales en la Casa de Arte con Leopoldo Ruso, y eventos a beneficio. Asimismo, desde hace tres años la quilmeña participa del Quilmes Tango Club y cada 15 días se presenta con el grupo en el Salón Santa María de Bernal, donde interpreta un amplio repertorio del cancionero de Rubén Juárez, Roberto Goyeneche, Virginia Luque, y además ha presentado su material, grabado en un estudio profesional. Durante el último tiempo, estuvo realizando presentaciones a beneficio de la Casa de Auxilio de Ramos Mejía y además fue convocada por el municipio de Quilmes, junto a otros artistas para llevar a barrios quilmeños el programa “Cultura y Ciclos de Tango en Quilmes”. Laporte llegó a presentar sus espectáculos para el municipio gracias a Julio Vita, miembro de Cultura municipal y otrora profesor de la Casa de la Cultura Doña Rosa de Quilmes, quien le ofreció ser parte del Ciclo. “A los 54 años siento que tengo mucho que aprender. Una depresión que desde hacía años me tenía triste y desolada me llevó a iniciarme como artista. Llevaba 25, 30 años juntando dolor y amargura por cosas que me pasaron y por eso no resistí más y me largué a hacer lo que me gusta, sin descuidar a mi familia y mis afectos. Tengo mucha experiencia en obras de teatro, y en la música estoy haciendo mi camino al andar. Si Dios quiere el año que viene grabo mi primer disco, con 10 temas, cobres de tango y quizás también me anime a escribir un tema propio mío, es necesario difundir el tango en Quilmes, sobre todo llevarlo a los sectores que a diario no lo ven, hacer eventos para nuestros abuelos, hogares de niños”.