04 de abril 2011 - 00:00
Quilmes desechó otra oportunidad y el margen de tiempo se estrecha
River Plate le ganó como visitante a Quilmes por 1 a 0, en unencuentro clave en la pelea por evitar los puestos de descenso y promoción al Nacional B, en el marco de la pelea por evitar los puestos de descenso y promoción al Nacional B, en el marco de la octava fecha del Torneo Clausura de fútbol. El único gol del partido fue anotado por Paulo Ferrari, a los 13 minutos de la etapa inicial. Con la victoria, river alcanzó provisoriamente en la cima de la tabla de posiciones a Estudiantes de La Plata, que más tarde visitó a Boca Juniors en la Bombonera, mientras que Quilmes continúa esperando un triunfo que le sirva como estímulo
Los tiempos se acortan y Quilmes sigue sin sumar de a tres pese a su necesidad.
“Quedé con mucha bronca, porque vamos a full y siempre quedamos con las manos vacías. Pusimos todo para salir adelante, esta vez era ganar si o si, porque era jugar contra un equipos grande”, palabras de Fabricio Fontanini luego de la nueva caída de Quilmes frente a River en el estadio Centenario, en un final de la tarde en la que se suspendió la conferencia de prensa por la negativa del entrenador Ricardo Caruso Lombardi de asistir a ella. Antes, River Plate logró un triunfo clave para evitar el descenso de categoría al imponerse 1-0 a Quilmes por la octava fecha del torneo Clausura-2011 del fútbol argentino y se convirtió en líder transitorio del torneo junto a Estudiantes de La Plata.
La definición
Paulo Ferrari (13 minutos) anotó para el equipo ‘millonario’ que alcanzó con este triunfo a Estudiantes, que enfrentó más tarde a Boca Juniors en La Bombonera. River Plate sumó puntos más que valiosos para escapar de la zona roja y, a la vez, hundió a Quilmes en el fondo de posiciones y promedios. Con el triunfo, River se mezcló definitivamente en la pelea por la punta, “efecto secundario” de su prioridad: sumar puntos para alejarse de la pelea por evitar el descenso a la B Nacional.
Espejo táctico
Para este partido, Ricardo Caruso Lombardi, el DT de Quilmes, le plantó a River un espejo táctico: tres defensores, cuatro volantes, dos enganches y un delantero. El partido se dio así trabado en el medio, con pocas situaciones de riesgo en los arcos. Pero River mostró jugadores de mejor pie y una jugada, sólo una, le alcanzó para quedarse con la victoria: fue a los 13 minutos, a través de una excelente combinación de los volantes que, tras un último centro de Erik Lamela, Paulo Ferrari cabeceó al gol.
Despliegue generoso
River complementó esos segundos de “tiki-tiki” con 90 minutos de esfuerzo, despliegue generoso, solidez en el fondo y la firmeza de Juan Pablo Carrizo. Contó también en el ataque con algunas aspiraciones individuales, Lamela, Buonanotte, Caruso, pero insuficientes para visitar con recurrencia el arco de Trípodi. Para controlar el partido tuvo, sí, la complicidad de Quilmes, que dejó en evidencia una vez más todas sus carencias ofensivas (lleva apenas cuatro goles en el certamen) y al que ni siquiera le alcanzó la superpoblación de delanteros a la que recurrió Caruso Lombardi en el segundo tiempo, ya en desventaja. Porque el local apenas si llegó hasta el arco de River y, cuando lo hizo, lo dicho: se encontró con la seguridad de Carrizo. Lo de River tampoco fue una exhibición de fútbol pero sí de orden y progreso mínimo hacia arriba, la fórmula anunciada por el DT, Juan José López, para salir del mal momento y que, en definitiva, le está dando buenos resultados.
Ayuda
Ayudado paralelamente por marcadores ajenos, River se aleja cada vez más de la zona del descenso y está prendido en la pelea por la corona, objetivo que se ajusta mejor a su grandeza histórica. Diferente es la historia de Quilmes, que de a poco parece resignarse a su destino de Nacional. Los cambios en el segundo tiempo tiempo fueron, 12m Martín Cauteruccio por Raymonda (Q) y Diego Torres por Grana (Q), 20m Roberto Pereyra por Buonanotte (R), 31m Gustavo Varela por Cerro (Q), 36m Rogelio Funes Mori por Caruso (R) y 40m Manuel Lanzini por Lamela (R). Amonestados: Leyes, Gerlo y Torres (Q); Román y Díaz (R).