02 de diciembre 2012 - 17:15
Quilmes despidió el año con un punto que lo conforma
En el debut de Palermo como entrenador, los goles quedaron en el banco. Como Tigre -próximo rival- jugará la final de la Sudamericana, se cerró el 2012 para el Cervecero.
quilmes despidio el ano con un punto que lo conforma
Terminó el año con un anodino 0 a 0 para Quilmes. El Cervecero igualó sin goles con Godoy Cruz en Mendoza y sumó un punto que le deja un sabor dulce en la boca pese a que se mantiene en zona de descenso por el flaco promedio. Así, de forma anticipada, pues Tigre, su rival de la última fecha, hará uso reglamentario de suspender el duelo por afrontar la final de la Copa Sudamericana, concluyó un 2012 repleto de emociones para el Decano.

El calor fue atenuante y la falta de ideas determinante. El primer tiempo fue un compendio de errores, pases fallidos, complicaciones en el traslado de la pelota, y dificultades para acercarse al arco rival. Con un panorama desolador, la carencia de prolijidad fue el pilar fundamental para erigir unos 45 minutos imposibles de digerir para quien los mirase en el estadio Islas Malvinas o por televisión. Sin embargo, pese a todo ese itinerario, fue el dueño de casa el que mostró una mayor predisposición para que la paridad desapareciera.

Es cierto que las insinuaciones no pasaron de ese mote y la realidad no se encausó en las redes, pero el Tomba fue amo y señor de las acciones en su cancha. Para el Decano la historia distinguió flaquezas en el andamiaje colectivo, pero firmeza en el fondo, característica estandarte que brindó los cimientos para que no tuviera el tanteador en contra.

Con Ernesto Goñi y Sebastián Martínez evitando cualquier tipo de zozobras en la última línea, el visitante desvanecía las chances que el adversario creaba con despuntes de fútbol lucido. Enfrente estaba un sistema que se movía, a fuerza de voluntad más que de lujos, con Eduardo Ledesma y Alexis Castro como baluartes. Desde sus pies, las asociaciones dejaban con claridad los problemas de los conducidos por Omar De Felippe.

Así fue como buscó, intentó y generó peligro pero sin la profundidad necesaria. Recién a falta de diez minutos para el cierre del segmento llegó la más certera para poner la diferencia en el resultado. Tras una triangulación veloz, la pelota le quedó a Mauro Obolo, que tardó en acomodarse y por eso le permitió a Emanuel Trípodi salir rápido y así sellar su arco. Poco antes, Facundo Diz cabeceó muy desviado ante la atenta mirada del portero local.

No hubo manera

En el complemento los técnicos movieron el banco de suplentes. Martín Palermo dispuso de las variantes necesarias para darle dinamismo al ataque del Tomba, mientras que De Felippe priorizó el equilibrio, apelando a la carta de Fernando Telechea, pero sin descuidar el fondo. A su vez, le dio aire al mediocampo con Elizari y Carrasco.

Sin embargo, no hubo caso. El segundo tiempo siguió con la misma tónica que los 45 minutos iniciales, con el agregado de que el cansancio se hacía sentir y las chances disminuyeron en trascendencia y en cantidad.

Y así se fue el partido, la última presentación de Quilmes en el año, que quedó con el conformismo de haber cosechado un punto en una difícil visita a Mendoza, pero con la preocupación del promedio muy mantiene latente, sabiendo que deberá mejorar mucho para evitar la caída...