Así fue como buscó, intentó y generó peligro pero sin la profundidad necesaria. Recién a falta de diez minutos para el cierre del segmento llegó la más certera para poner la diferencia en el resultado. Tras una triangulación veloz, la pelota le quedó a Mauro Obolo, que tardó en acomodarse y por eso le permitió a Emanuel Trípodi salir rápido y así sellar su arco. Poco antes, Facundo Diz cabeceó muy desviado ante la atenta mirada del portero local.
No hubo manera
En el complemento los técnicos movieron el banco de suplentes. Martín Palermo dispuso de las variantes necesarias para darle dinamismo al ataque del Tomba, mientras que De Felippe priorizó el equilibrio, apelando a la carta de Fernando Telechea, pero sin descuidar el fondo. A su vez, le dio aire al mediocampo con Elizari y Carrasco.
Sin embargo, no hubo caso. El segundo tiempo siguió con la misma tónica que los 45 minutos iniciales, con el agregado de que el cansancio se hacía sentir y las chances disminuyeron en trascendencia y en cantidad.
Y así se fue el partido, la última presentación de Quilmes en el año, que quedó con el conformismo de haber cosechado un punto en una difícil visita a Mendoza, pero con la preocupación del promedio muy mantiene latente, sabiendo que deberá mejorar mucho para evitar la caída...