29 de enero 2012 - 20:49
Quilmes fue un duro fortín que Vélez no logró superar
El Cervecero se mostró sólido en todas las líneas e igualó sin goles ante el elenco que conduce Ricardo Gareca en la Villa Olímpica. Por su parte, los habituales suplentes sufrieron la contundencia del rival y perdieron 3-0.
Un partido trabado en el medio, en el que ninguno se sacó ventajas.
Orden y solidez defensiva. Esas fueron las virtudes que insinuó Quilmes frente a Vélez en lo que significó el último partido amistoso del Cervecero de cara al comienzo de la competencia oficial de la Primera B Nacional. Un 0-0 que dejó poco en lo que respecta al fútbol vistoso, pero que le permitió al entrenador Ricardo Caruso Lombardi evidenciar las mejorías de su plantel con el horizonte del certamen cada vez más cerca. Si bien careció de ideas en ataque y no supo efectivizar en la red las opciones que se le presentaron, secó a uno de los mejores equipos de la actualidad en el fútbol argentino.
El técnico dispuso un once inicial con Emanuel Trípodi; Jorge Serrano, Joel Carli, Sebastián Martínez y Claudio Corvalán; Emiliano Carrasco, Pablo Garnier y Jacobo Mansilla; Miguel Caneo; Fernando Telechea y Martín Cauteruccio. Por su parte, los de Liniers, dirigidos por Ricardo Gareca, tuvieron el mismo esquema y formaron con Marcelo Barovero; Fabián Cubero, Sebastián Domínguez, Fernando Ortiz y Emiliano Papa; Augusto Fernández, Héctor Canteros y Víctor Zapata; Federico Insua; Mauro Óbolo y Juan Manuel Martínez.
Quilmes fue simple y no se complicó en el manejo de la pelota. Pese a cederle el protagonismo del partido al rival, que fue superior en determinados momentos del duelo a fuerza de su mayor cualidad individual, no se encontró en ningún momento arrinconado, e incluso tuvo sus chances para destrabar la paridad en los pies de Cauteruccio. El delantero uruguayo pudo haber vencido el arco del Fortín si no fuese por las buenas intervenciones de Barovero. Fueron dos mano a mano claros del atacante en el primer tiempo que tapó el portero sin problemas con mucha intuición y reflejos.
En el complemento también hubo un cabezazo de Serrano que se fue muy cerca y un gol que se perdieron abajo del arco entre Vázquez y López. Por su parte, Vélez sólo llegó una vez claro, cuando entre Trípodi y Corvalán salvaron una pelota sobre la línea.

Los suplentes fueron barridos
Más temprano, la paridad que mostraron los titulares no se notó. Es que los habituales suplentes de Vélez, con una cantera de juveniles repletas de calidad y cantidad, no tuvo medida frente al Cervecero. El resultado 3-0 marcó a las claras la superioridad de categorías y, fundamentalmente dejó un saldo positivo para el adversario en los tres tantos convertidos por Ezequiel Rescaldani, a los 3, 7 y 38 minutos del primer tiempo.
Sin inconvenientes, el Fortín no tuvo contemplaciones ante un Quilmes anodino y con poco rodaje.