Asimismo, el comerciante quilmeño afirmó que "si se deja la puerta abierta por más de un minuto, comienza a sonar una fuerte alarma que despierta a más de uno en el barrio". "Todo se controla desde un sistema central, que puede ser manejado por nosotros o, en el caso de que lo elija el cliente, por un empleado de seguridad de la torre. De este modo, queda registrado todo: el horario de ingreso y egreso con el nombre del propietario o inquilino", agregó.
Finalmente, Néstor Luján sostuvo: "Generalmente, con el correr de los años pasan muchos inquilinos por los edificios de departamentos y la llave es siempre la misma. Esto, en la mayoría de los casos, es la principal causa de los robos".