10 de marzo 2012 - 00:00
Quilmes no supo quebrar el bloqueo que le propusieron
El conjunto que conduce Ricardo Caruso Lombardi no pasó de la igualdad y perdió la chance de alcanzar la cima del certamen. Para colmo, Fernando Telechea, su goleador, salió lesionado por un problema en la rodilla.
El partido fue más una lucha que un juego. Por eso el 0-0.
La chance de alcanzar la punta era inmejorable para Quilmes, pero apenas empató sin goles frente a Deportivo Merlo en cancha de Almagro y sólo sumó una unidad que le abre el camino a los rivales directos para alejarse. Encima Instituto cayó ante Patronato y si el Cervecero ganaba, hubiese compartido la cima con los cordobeses a la espera de lo que suceda hoy con River enfrentando a Defensa y Justicia. Pero la sobriedad y seguridad del adversario no le permitió nada al elenco que conduce Ricardo Caruso Lombardi.
Prolijidad y paciencia. Esas fueron las dos virtudes de las que el visitante careció en los primeros minutos. Fue conciso, no se desesperó y estuvo sólido en el fondo. SIn embargo, a la hora de manejar la pelota, con el envión y la necesidad de salir en busca de los tres puntos y lograr el mayor protagonismo, la presión sobre sus espaldas generó complicaciones en el momento de la puntada final.
La idea era simple: El elenco de Caruso se erigía a partir de la inteligencia de Miguel Caneo y sus pases punzantes a la zona del área rival, donde tanto Cauteruccio como Telechea esperaban agazapados la oportunidad para abrir el marcador. Pero esas instancias fueron esporádicas en el arranque por culpa de la impericia en la definición de los atacantes y su vez las dificultades para superar la férrea última línea del rival. Y para colmo, cuando el local se animaba, encontraba los resquicios en el fondo quilmeño. La movilidad del colombiano Blanco más la experiencia y picardía de Maximiliano Estévez hacían cuesta arriba la situación para la visita.
La más clara para Quilmes apareció a falta de diez para el cierre del primer tiempo cuando Caneo dejó libre por la banda derecha a Cauteruccio y el uruguayo envió un centro que Telechea no pudo conectar y tampoco Jacobo Mansilla cerca de la línea del arco que defendía Capogrosso. La respuesta de Merlo llegó de parte del negro Blanco con un remate fuerte y Trípodi evitó el gol.

Complemento idéntico
La segunda etapa no cambió de tónica. Caneo seguía manejando los hilos pero sólo quedaba en el fútbol anodino. Y del otro lado las respuestas eran contundentes con un disparo certero que reventó el travesaño.
El reloj corría y Quilmes perdía el combustible que lo había puesto en las puertas del gol al cierre del primer tiempo. No hallaba los caminos para desnivelar a un Charro sin fisuras y oportunistas. Además, en otra cancha las noticias eran positivas para el Cervecero. Patronato le ganaba con suficiencia a Instituto en Entre Ríos y le permitía a Quilmes alcanzar la punta si acaso sumaba de a tres en Almagro. Pero la tibieza del visitante no insinuaba que eso fuera una realidad concreta.
A la imagen deslucida se le sumaba una preocupación mayor: Al promediar el segmento, Fernando Telechea pisó mal y debió salir del partido por un problema en la rodilla, algo que quizás le demande mucho tiempo de recuperación. Así, Quilmes perdía a su goleador.
No hubo manera de romper el cerco. El Cervecero se quedó sin argumentos, Merlo no pretendió ir por más y el complemento se diluyó en peleas y dificultades para hilvanar una ocasión de gol. Así terminó un empate que dejó un sabor amargo, más aún con la caída de Instituto, el todavía líder en soledad a la espera de lo que suceda hoy con River.