Quilmes volvió a ser sorprendido como local y con una derrota difícil de dirigir ante Sportivo Desamparados de San Juan, que con un buen rendimiento colectivo, se anotó un valioso y sorprendente triunfo por 1 a 0.
El conjunto sanjuanino, que llegó esta temporada a la máxima categoría del ascenso local, ganó merecidamente con una conquista lograda por el volante David Drocco, a los 40 minutos del primer período.
Con este éxito, Desamparados avanzó en la tabla de ubicaciones y ahora suma 18 unidades, mientras que el Cervecero perdió la posibilidad de aproximarse a la vanguardia y se quedó con 20.
El elenco visitante se impuso con absoluta justicia. Intentó poner la pelota a ras del piso, siempre, mostró orden y sus volantes fueron criteriosos a la hora de otorgarle fluidez al traslado.
Así no causó sorpresa que el equipo de Marcelo Bonetto (hoy sumó su segundo triunfo en hilera) se pusiera en ventaja a los 40 minutos del primer período, cuando Emmanuel Reinoso y Drocco tejieron una hábil y rápida combinación que el ex Boca Juniors definió ante la salida de Emanuel Trípodi.
En el segundo tiempo, el técnico cervecero, Ricardo Caruso Lombardi, intentó modificar la situación, con los ingresos de Lucas Rimoldi y Martín Cauteruccio pero Quilmes cayó en el embudo, no tuvo profundidad y las únicas situaciones más o menos claras llegaron de la mano de jugadas de pelota detenida. Así, un tiro libre de Corvalán fue cabeceado por Leyes y la pelota se fue por arriba del travesaño.
Y el uruguayo Cauteruccio metió un lanzamiento directo que manoteó el arquero Giordano, el balón pegó en el horizontal y fue despejado por Omar Díaz.
Desamparados esperó agazapado y nunca resignó la posibilidad del contraataque, a punto tal que estuvo más cerca del segundo que su adversario del empate. Con esta derrota, Quilmes le puso punto final a la serie de seis partidos sin caídas y ahora tendrá que pensar en corregir errores de cara a la próxima fecha en la que tendrá el duelo barrial frente a Defensa y Justicia.