En ese sentido, remarcó que "la marcha la realizamos para que no pase nunca más lo que le pasó a mi hermano" y, luego, agregó: "También pedimos que realmente funcionen las cámaras de seguridad, aunque nos vienen diciendo que ahora ya funcionan bien. Que garanticen la seguridad y que se presente algún testigo, por favor. Sabemos que pasa mucha gente por la zona donde asesinaron a Matías, alguien lo tuvo que haber visto", exclamó Pablo Blanco.
Más de 350 personas se congregaron ayer por la tarde en la intersección de Laprida y Calchaquí, donde mataron al profesor de educación física de Quilmes, y marcharon hasta la Iglesia San Rosa de Lima, de Quilmes Oeste, que está corta distancia de la Comisaría Novena de Quilmes.
Al respecto de la manifestación, el hermano de la víctima explicó: "Nos quedarnos frente a la Iglesia, porque en la familia tenemos muchos creyentes y a mi mamá la reconforta estar en un ambiente así. En la comisaría (novena) hicimos un breve parate, porque la idea era no protestar, sino hacerlo de manera pacífica".
Cabe destacar que la muerte del joven profesor quilmeño generó una conmoción tan fuerte en la comunidad, que protagonizó cortes de calles en reclamo de justicia y hasta que el gobierno provincial ofrezca una recompensa de entre 20 a 70 mil pesos para aquellas personas que puedan aportar información que sirva para esclarecer el homicidio.
El joven cenó con su familia y se dirigió a buscar a su novia a su vivienda, cuando fue interceptado por malvivientes que, en un intento por robarle el auto, le dieron tres disparos, uno de los cuales impactó en su cabeza, lo que le produjo la muerte horas después.
Si bien fue trasladado al Hospital Del Cruce Varela, murió horas después pese a los esfuerzos por salvarlo.
A partir de ese momento, comenzaron a realizarse encuentros con autoridades policiales y funcionarios provinciales, a fin de buscar una solución a la inseguridad reinante en Quilmes y fue así que sus familiares comenzaron a marchar los jueves por distintos puntos de la localidad.