22 de enero 2012 - 00:00
Quilmes sufrió el síndrome de suspensión de amistosos
De la misma manera que le sucedió a Defensa y Justicia el jueves (y se repitió para hoy), el Cervecero se quedó ayer sin prueba en Mar del Plata. Caruso dispuso fútbol entre titulares y suplentes.
El Cervecero tuvo su último día en Mar del Plata.
En lo que se convirtió una constante de los últimos días (y como caso cercano afectó a Defensa en dos ocasiones), el partido amistoso que ayer por la mañana iba a disputar Quilmes ante Aldosivi en el predio del conjunto marplatense fue suspendido por razones de seguridad frente a la cantidad de hinchas que se hicieron presentes para ver el encuentro y ante la ausencia de un control policial.
El técnico de Quilmes, Ricardo Caruso Lombardi, pensó un plan B rápido y optó por el traslado hasta el predio de River de esa ciudad, donde con la presencia de los hinchas cerveceros se realizó una práctica formal de fútbol entre titulares y suplentes con victoria del primer equipo 5 a 3 con goles de Martín Cauteruccio (cuatro, dos de ellos de penal) y Facundo Diz para los titulares y de Pablo Vázquez (en dos ocasiones) y Matías Morales para el segundo representativo.
El equipo principal formó con un 4-3-1-2, y alineó a Emanuel Trípodi; Jorge Serrano, Sebastián Martínez, Ariel Agüero y Claudio Corvalán; Sebastián Romero, Pablo Garnier y Martín Giménez; Miguel Caneo; Martín Cauteruccio y Facundo Diz.
Los suplentes utilizaron el mismo esquema que los titulares, y formaron con Silvio Dulcich; Germán Mandarino, Wilfredo Olivera, Damián Leyes y Ernesto Goñi; Luis Benítez, Lucas Rimoldi y Jacobo Mansilla; Miguel López; Javier Grbec y Pablo Vázquez. En la segunda etapa ingresaron en el primer equipo Miguel López por Diz y Luis Benítez por Garnier. En el conjunto suplente hubo muchos cambios.
Luego del ensayo, el plantel almorzó en el hotel y regresó en micro a Quilmes para quedar licenciado hasta el lunes por la mañana.