Las banderas se diseminaron a lo largo y a lo ancho de las tribunas del Centenario. El color azul y blanco se multiplicó por doquier y ese esparcimiento tiñó a un escenario que enmarcó la pasión y el orgullo de miles de simpatizantes.
Los cánticos estuvieron a la orden del día, mientras que en la cancha la historia pasaba por los homenajes, con la presencia de las viejas glorias Cerveceras, como las de Ubaldo Matildo Fillol y Julio Ricardo Villa.
Antes del arranque del duelo con los trasandinos, distintas personalidades recibieron una plaqueta por su desempeño en la institución, con el punto álgido en el reconocimiento, plaqueta mediante, de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) a Quilmes como el Decano del fútbol nacional.
En el entretiempo hubo otro instante de repercusión. Cada uno de los deportistas del club dieron una vuelta olímpica -chicos y grandes-, simulando la presentación en los Juegos Olímpicos.
Un momento inigualable para todos los atletas de una entidad que fomenta su crecimiento.
El trofeo quedó en casa. Fue producto de dos bloopers, con goles de Gervasio Núñez y el juvenil Toloza. Pero el 2 a 0 fue pura reseña. Lo que verdaderamente trascendió es el festival y el pedido, al unísono, de 125 años más de vida para el Decano...
“Si juegan mi vieja y Quilmes, sin lugar a dudas que hincho por Quilmes”.
Así puso en claro su sentimiento por el Cervecero el presidente de la institución, Aníbal Fernández.
En el marco de los 125 años que cumplió el club de sus amores, el mandatario disfrutó de una jornada en la que los homenajes estuvieron a la orden del día.
Y allí, su voz de hizo sentir para exponer la pasión por el Decano. “Este club es emblemático y creció de una forma increíble”, aclaró.
En sintonía está José Luis Meiszner, el Secretario General de la Conmebol, al descubrir una placa de conmemoración: “Es un sentimiento azul y blanco”.