El problema se registra en Pasaje Falucho, entre Garay y Primera Junta. Según explicaron los vecinos a este medio, en el año 1998 explotó un caño de abastecimiento acuífero y "lavó la tierra", por lo que el pavimento comenzó a ceder.
"Por Falucho pasa una tubería de AySA de más de 70 años, que todavía es de fibrocemento. Hace 16 años reventó por la presión y -desde ese momento- la calle está cada vez peor", remarcó Pedro Lara.
El vecino, además, sostuvo que el hundimiento de la calzada rompió algunas conexiones de las cloacas a las viviendas. "Constantemente hay olor a materia fecal, tanto en la calle como en los baños de las casas. Cuando llueve se mezcla el agua de lluvia con los residuos cloacales", aseveró Lara, a quien todos los vecinos apodan Cacho.
La indignación aumentó en los últimos días porque habían comenzado a reparar el asfalto, pero sólo "emparcharon" una pequeña parte. "Cuando vimos que empezaron a trabajar allá en la esquina, nos ilusionamos. Pero repararon esa parte y se fueron", se quejó Stella Buscarons.
Abandonados
En 2008, cuando la carpeta asfáltica llegó a su punto máximo de destrucción, los vecinos iniciaron un expediente de reclamo en el municipio, pero ya pasaron cinco años y las autoridades quilmeñas no han actuado en favor de los vecinos afectados.
"Juntamos firmas y nada. Fuimos a la Municipalidad en más de diez oportunidades y, aún así, nunca se tomaron la molestia de solucionar el problema que tenemos", enfatizó Ana Berkholtz.i