Así lo informó a este medio un vecino del lugar, Daniel, quien no quiso brindar su apellido por temor a represalias por parte de malvivientes, y solicitó el refuerzo de la presencia policial en la zona.
"La zona se volvió más insegura luego de que en Rodolfo López, entre 387 y 388, se echó perder el poste de iluminación hace tres meses y nunca vinieron a arreglarlo desde la Municipalidad de Quilmes", explicó el frentista.
Según Daniel, la falta de iluminación funciona como "algo que permite a los ladrones que puedan cometer los delitos amparados por la oscuridad".
En la misma línea, especificó que "a partir de las 19 y hasta la mañana del otro día, el temor de los vecinos se pronuncia debido a la incertidumbre que genera vivir en una zona que es una verdadera boca de lobo".
Además, contó cómo actúan los ladrones. "Trabajan de a dos o tres personas de dos formas diferentes. En primer lugar, lo hacen escondiéndose detrás de los árboles para robar bajo la modalidad de arrebato", declaró. Apuntó que el segundo aspecto delictivo es "el ataque de motochorros".
Con respecto a este último punto, indicó que "son dos los delincuentes que se movilizan a bordo de una moto y aprovechan a robar a la noche".
"Se movilizan rápidamente y nadie puede agarrarlos, roban celulares y carteras, aprovechan el descuido de cualquier persona y escapan velozmente", describió.
Al vez, recordó un hecho de inseguridad que le tocó vivir a un vecino de él. "Una vez el muchacho venía de trabajar y lo abordaron tres delincuentes y lo redujeron con golpes de puño, le robaron todo".
No obstante, comentó que "cuando mi mujer y yo salimos o venimos de noche, lo hacemos con miedo, mucha atención y velozmente"."Para ser más precisos - continuó el frentista- yo me bajo a abrir el portón y mi señora se encarga de ingresar el coche a la vivienda de una manera rápida", sostuvo.
En tanto, valoró el hecho de que no tuvo que sufrir ningún hecho delictivo de gravedad, aunque subrayó que "vivimos con miedo".