09 de noviembre 2011 - 23:02
Reclamo contra empresa
Vecinos de Ezpeleta se quejan por el funcionamiento de una fraccionadora de lubricantes que ya fue clausurada por el municipio.
El próximo martes vence el plazo que la Provincia le otorgó a la empresa para abandonar el barrio.
Vecinos de Ezpeleta denunciaron estar hartos por el funcionamiento de una empresa multinacional radicada en el barrio que fue clausurada en varias oportunidades pero que aún sigue funcionando, pese a que el próximo martes vence el plazo indicado por la Provincia de Buenos Aires para que abandonen el barrio y trasladen la industria hacia una zona habilitada por el Código de Planeamiento Urbano de Quilmes.
Al respecto, desde el municipio aseguraron que “la empresa habría accedido a irse” debido a las fuertes presiones administrativas, aunque todavía no está definida la situación y los habitantes de la zona deben seguir soportando ruidos y olores molestos a toda hora.
Se trata de la empresa Petronas Lubricantes, localizada en Río Gallegos y Mitre, en Ezpeleta. Según indicaron, la cuestionada firma compró la planta de fraccionamiento de lubricantes a otra empresa y no renovó el permiso industrial para funcionar.
“Antes había una empresa de menor producción que fue comprada por Petronas Lubricantes. Ahora, la actual compañía fracciona 350 mil litros de lubricantes por mes, lo que la posiciona como una industria de tercera categoría y no tiene permiso para funcionar en esa zona residencial”, explicó Gabriela González, directora de Evaluación Ambiental de la Comuna de Quilmes.

Indignación
La lucha de los vecinos de Ezpeleta comenzó en marzo de este año. Desde ese mes, han presentado cuatro expedientes en la Municipalidad y, en una oportunidad, se entrevistaron con el intendente Francisco Gutiérrez, quien ordenó la clausura inmediata del lugar.
Sin embargo, denunciaron que “al otro día seguía trabajando como si nada”, motivo por el que los habitante de la zona fueron a la Secretaría de Medio Ambiente e iniciaron un expediente el el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) ya que no era jurisdicción municipal.
Esa situación se repitió en numerosas oportunidades, pero “la empresa violó siempre las fajas de clausura”. “Los vecinos se quejan y tienen la razón. Entran y salen camiones todo el tiempo y eso dificulta la calidad de vida de las personas, quienes padecen algunos inconvenientes a raíz de ese movimiento industrial”, remarcó González.
Asimismo, manifestó que “la empresa intentó quedarse por todos los medios pero les cercamos todas las vías administrativas”. “Ellos saben que se tienen que ir por las buenas o por las malas, y parece que entendieron que no pueden estar más allí”, agregó la funcionaria de Ambiente.
Si bien no está confirmado, allegados a Petronas Lubricantes habría informado a la Comuna su intención de radicarse en el Parque Industrial de Quilmes. Por ahora, los problemas para los vecinos no tienen solución.