“Mi hijo estaba bien, tomaba la teta”, enfatizó recordando que el pequeño nació a las 34 semanas con 2.370 kilos y su abuela agregó: “Jamás nos dijeron que el chico estaba mal para ser trasladado. No nos dieron ninguna explicación”.
“Queremos justicia y que las salas estén acondicionadas, que Neonatología esté en condiciones. Queremos una manifestación”, expresó.
Asimismo, desde el centro asistencial, su director Gustavo Wanschaffe, rechazó cualquier posibilidad de mala praxis. “No coincido en el prejuicio de mala praxis. Entiendo la manifestación sólo desde el dolor. No voy a hablar de la parte médica, pero puedo dec