20 de junio 2015 - 20:32
Reclamo de pavimento para tramo de la calle 891
Los vecinos aseguran estar cansados de la falta de respuesta de la Municipalidad de Quilmes, y que cuando llueve la arteria se vuelve intransitable, al punto de que los remiseros no entran a la misma.
reclamo de pavimento para tramo de la calle 891
Vecinos de Quilmes Oeste encabezan un reclamo histórico al pedir que asfalten la calle 891, entre Pasco y el arroyo Las Piedras debido a que están cansados de convivir con la tierra, el barro y las inundaciones desde hace décadas.

La citada arteria del barrio La Paz es una de las que todavía no fue asfaltada por parte de la Municipalidad de Quilmes y sus habitantes desean alguna respuesta que provenga de las autoridades.
En diálogo con El Quilmeño, Diego Liniers, resaltó que "el pedido de pavimento data desde hace mucho tiempo, desde que mi suegra vino a vivir en la zona cuando sólo había pocas casas".

Con respecto a la descripción de la 891, el frentista comentó que "es una calle que no está asfaltada y cuyo tierra vuela cada vez que hay fuertes vientos".

Por ende, explicó que "no podemos mantener las ventanas ni las puertas abiertas porque nos ensucia todo el interior de nuestras viviendas, los muebles y las ropas que tenemos".

Sin embargo, eso no sería lo más indignante porque también dicen presentes el barro y las inundaciones. 

En relación a la primera cuestión, Diego enfatizó que la tierra se transforma en un verdadero pantano después de las lluvias y detalló que "dura una semana en secarse".

Ante este problema, los remiseros deciden no circular por la calle 891 por temor a quedarse atascados. "Cada vez que decimos que vamos hacia la calle 891, no quieren que realizar el viaje porque saben en qué estado se encuentran las calles", desarrolló.

En cuanto al segundo punto, el de los anegamientos, señaló que se llena de agua cada vez que hay una fuerte precipitación, de tal forma que "el agua ingresa en el interior de las viviendas".

Como una medida para paliar las inundaciones, Diego y su familia decidieron elevar el nivel de su vivienda. Al respecto, puntualizó que "nuestra casa está a unos 20 o 30 centímetros del nivel del suelo". Y precisó que "hay otros vecinos que tiran escombros para emparejar las calles, sin embargo, hay otros que nos oponemos".