"Los perros y gatos -continuó la joven- tienen una capacidad auditiva en las frecuencias altas, muy superior a los hombres, por eso la mascota va a sufrir un intenso estrés y una alteración de la conducta, por lo que es recomendable permitir que se ubique en un sitio donde esté segura".
Según la proteccionista, "lo aconsejable es mantener las ventanas y puertas cerradas porque, al entrar en pánico, la mayoría de los animales tiende a escapar". "Es importante que tengan un collar con una placa identificadora que cuente con la dirección y el teléfono del dueño", añadió.
En cuanto a la aplicación de medicamentos preventivos, la presidenta de Arca de Noé afirmó que "sólo el médico veterinario puede decidir si el animal está en condiciones de ser sedado y qué dosis deberá utilizarse".
Asimismo, aconsejó cómo se debe actuar en las vísperas de una celebración como la que se avecina. "Si no vas a pasar las fiestas en tu casa, el animal debe quedar dentro del hogar, en un ambiente protegido que no tenga superficies de vidrio o repisas con objetos, siempre con las persianas bajas. Bajo ningún aspecto dejarlos en el jardín, la terraza o el balcón porque el aturdimiento los llevará a saltar o lanzarse para escapar", remarcó.
Por último, Cerone recomendó "dejarles el televisor o la radio prendidos a un volumen fuerte para disimular las explosiones y no atar a los perros porque, al escuchar los estallidos, comienzan a girar sobre sí mismos y pueden ahorcarse". "Si vas a estar junto a ellos, contenelo, hablale, poné música, dale aire con un ventilador, mantenelo aislado de los estruendos", concluyó la proteccionista quilmeña.
Con las altas temperaturas, los animales de la calle sufren mucho del calor y la falta de agua. Por este motivo, la asociación Arca de Noé de Quilmes lanzó recientemente la "Campaña por un tacho de agua"; que insta a los vecinos a poner en sus barrios un recipiente con agua para los animales callejeros que van de paso.