El ministro de Salud provincial, Alejandro Collia, descartó que haya circulación del virus del dengue en la Provincia de Buenos Aires; pero señaló que se convocó a los secretarios de salud municipales y referentes de la cartera de educación para profundizar la vigilancia y las medidas de prevención en escuelas ante el riesgo de brote. Los casos registrados en algunas provincias, más los centenares de afectados en la zona de la triple frontera (el límite de Misiones con Brasil y Paraguay, en Puerto Iguazú), “son para nosotros un disparador que nos lleva a acentuar la vigilancia y el alerta sanitario a fin de lograr rápidos diagnósticos y controles de foco toda vez que ingrese un caso en nuestro territorio”, explicó Collia. Durante la reunión con secretarios de Salud y referentes del área educativa, el ministro Collia confirmó que “al igual que el verano pasado, este año hay circulación viral cero en toda la Provincia de Buenos Aires, lo que no significa que podamos relajarnos respecto de los controles”.
“En dos momentos”
En tal sentido, dijo que “desde el Ministerio de Salud hacemos un trabajo en dos momentos: por un lado una tarea de vigilancia epidemiológica y entomológica junto con operativos de descacharrado en verano y, por otro, un trabajo muy fuerte con Educación durante el invierno, porque somos conscientes de que los chicos son nuestros principales promotores de salud, ya que nos permiten llegar al 80 por ciento de los hogares de la Provincia”. Durante la disertación que ofreció en la Casa de la Provincia, el director de Epidemiología del Ministerio de Salud provincial, Mario Masana Wilson, dijo que durante este verano “sólo se notificaron dos casos aislados e importados en distritos del Conurbano de la Provincia de Buenos Aires correspondientes a personas que arribaron infectadas desde Brasil y Paraguay”. El funcionario agregó que ambos se detectaron en enero, no requirieron internación y evolucionaron favorablemente sin que se registraran contagios en sus respectivos entornos. “Cuando nos enteramos de esos dos casos hicimos el control de foco, que consiste en la fumigación de la zona donde habita el afectado para eliminar al mosquito adulto y el riesgo de contagio entre los contactos”, explicó Masana Wilson quien comentó que, además, se realizaron los controles médicos a los familiares y allegados para arribar lo antes posible a un eventual diagnóstico. El especialista dijo que “a esta altura el año, estamos mucho mejor que en igual período del año pasado, porque en marzo de 2010 estábamos analizando 300 síndromes febriles mientras que ahora apenas hay 32 en estudio”.