Tras un nuevo pedido de ambientalistas para que se proteja la ribera de Bernal, vecinos históricos que habitan la Reserva Ecológica se sumaron a la protesta y exigieron al Municipio de Quilmes mayores controles, con el objetivo de evitar que continúen rellenando con basura y escombro los humedales para construir viviendas.
Es que, además de destruir los vitales acuíferos linderos a la avenida Espora, esta práctica con fines inmobiliarios se convirtió en una de las principales causas de inundaciones en los centros urbanos del distrito, ya que se están bloqueando los canales (zanjones) por donde escurre el agua de lluvia que baja de la ciudad hacia el Río de la Plata.
Durante una recorrida por la llamada selva marginal, El Quilmeño comprobó la ausencia del Estado local para controlar la contaminación y la construcción indiscriminada.
Froilán -un jubilado que vive allí desde 1989- explicó las consecuencias que actualmente padecen por el relleno de los humedales. "Los vecinos históricos, que estamos más cerca de la costa, quedamos en un embudo, el agua que sale del Río rebota para nuestro lado", describió.
Según Froilán, esta situación comenzó hace cinco años, durante el primer mandato del intendente Francisco Gutiérrez. Ante el avance del problema, los tradicionales habitantes crearon la Asociación Civil Ribera de Bernal, con el objetivo de transmitir formalmente sus reclamos en el Municipio de Quilmes, donde -lamentablemente- siempre fueron ignorados por las autoridades.
"Están haciendo un daño irreparable al medio ambiente y la población en general de Quilmes, porque los barrios se inundan cada vez más por falta de canales para el drenaje del agua de lluvia", sentenció el vecino.Los vecinos históricos de la Ribera de Bernal dejaron en claro que no se oponen a la construcción de casas. "Sabemos que hay necesidad de viviendas de muchas familias, pero la solución no es rellenar los humedales, se puede edificar sobre pilotes sin alterar el medio ambiente", expresó Froilán, el vecino defensor de la Ribera que se encarga de forestar y limpiar gran parte de la Reserva Natural.
dLos integrantes de la Asociación Civil Ribera de Bernal sospechan que detrás de las maniobras para rellenar los humedales hay un aval de las autoridades, que permiten un negocio inmobiliario ilegal. "No somos ingenuos. Nos hemos cansado de denunciar lo que ocurre y el municipio de Quilmes nunca demostró verdaderas intenciones de frenar a las empresas de volquetes que vienen a descargar en los acuíferos. Para nosotros sólo hay dos opciones: la total falta de interés por la destrucción del medio ambiente y las inundaciones, o tienen intereses creados en la venta de tierras para la construcción de viviendas. Nosotros creemos que es la segunda opción", manifestaron desde la agrupación de vecinos históricos.