Con la intervención del Juzgado Federal de Chubut, efectivos de la DDI de Quilmes, en conjunto con sus pares de la policía chubutense, llevaron a cabo un allanamiento en una precaria casilla, donde las niñas eras llevadas a dormir luego de cada jornada de explotación sexual.
"Las víctimas eran ofrecidas a los clientes para tener relaciones sexuales sin preservativo, por eso están siendo asistidas por especialistas médicos y se encuentran alojadas en un refugio del Ministerio de Justicia. Cuando estén en condiciones van a regresar a Chubut para declarar ante la Justicia", señaló Ratti.
Hoteles "familiares"
La Justicia sospecha que los dos detenidos trabajaban con la complicidad y connivencia de varios actores, una especie de asociación ilícita para perpetrar este rentable delito. En ese sentido, la licenciada Ratti reveló que las tres niñas eras trasladadas por los clientes a "hoteles familiares" para concretar los abusos.
"En el barrio de Once, al igual que en Constitución, lleno de albergues cuasi clandestinos, en los que trabajan 'conserjes ciegos' que no ven ni saben nada. A los clientes no les exigen ni siquiera el documento de identidad,
lo que permite que se cometan este tipo de aberraciones con menores. Quienes ofrecen este tipo de servicio de alojamiento son cómplices por omisión de las redes de trata o, en muchos casos, pertenecen a la organización", añadió la coordinadora del Programa de Rescate del Ministerio de Justicia.