27 de junio 2011 - 00:00
Reunión clave en Quilmes
Caruso manifestó su decisión de no volver a dirigir en Primera B Nacional, pero Fernández y compañía quieren retenerlo hasta la finalización del contrato.
Caruso Lombardi se reunirá hoy con Aníbal Fernández para definir su futuro. El entrenador de Quilmes, que todavía tiene un año de contrato con la institución, hizo público su deseo de no continuar al frente del plantel en el torneo de la Primera B Nacional. “Yo no estoy a full y no tengo ganas de volver a dirigir en la B. Hace cinco años que dirijo en la A y no quiero volver al Nacional. Creo que es más honorable decir las cosas en la cara”, anticipó Caruso, quien también avisó que le dirá estas mismas palabras al vice cervecero. Hoy llegó el día del cónclave entre el técnico y Aníbal. ¿Lo convencerá para que siga? Después del descenso, Caruso le pidió unos días a los directivos de Quilmes porque tenía inconvenientes familiares. Los días pasaron, y el entrenador, salió a hablar con los medios sobre su futuro. En sus declaraciones, dejó bien en claro que no tiene ganas de volver a dirigir en la B, porque considera que ya se ha ganado un lugar en la máxima categoría del fútbol argentino. Pero los directivos quieren que el DT cumpla el contrato hasta la finalización del mismo, es decir hasta el 2012. Incluso, este fue el pedido que le hizo Aníbal Fernández al técnico en el momento en que se reunieron para arreglar el vínculo que lo unió al club. Hoy se volverán a juntar, aunque esta vez será para definir si Caruso sigue en la institución o no. El DT ya anticipó su no; pero Aníbal tratará de convencerlo.
Pablo Garnier
“Nos fuimos con la frente en alto”, la frase le corresponde al volante Pablo Garnier, quien comentó el dolor que siente por el descenso de Quilmes, equipo con el que siente muy identificado. El jujeño destacó el esfuerzo que hizo el grupo en el final del torneo para salvar al Cervecero: “Dimos todo, hicimos lo que pudimos, pero se nos escapó de las manos en la última fecha. Levantamos cuando todos nos daban por muerto, pero dejamos la vida y llegamos a la última fecha con chances. No se dio y es un dolor enorme”. Para Garnier, ver a sus “compañeros llorar, fue muy fuerte y eso dolió mucho”. A Pablo Garnier, Quilmes le compró la mitad del pase; pero el pago aún no se completó. De todos modos, Garnier, que tiene un año más de contrato, dijo que le gustaría seguir; aunque avisó que se deben resolver algunas cosas.