10 de junio 2011 - 00:00
Reunión de seguridad en Epeleta
Preocupados por la ola de robos que se suceden a diario, los vecinos tuvieron un encuentro con el secretario comunal del área, que se comprometió a instalar cámaras de vigilancia en la zona
Un grupo de vecinos de Ezpeleta preocupados por la ola de robos, mantuvieron ayer un encuentro con el Secretario de Seguridad, Orlando Segura, quien se comprometió a colaborar con la patrulla municipal y a trabajar en la instalación de cámaras de vigilancia en la zona. Durante el encuentro los vecinos de Ezpeleta formalizaron el pedido de medidas de seguridad y de mayor presencia policial en las calles, en particular en la zona donde hay colegios y varios alumnos han sufridos robos y ataques. En declaraciones a la prensa, el secretario de Seguridad del municipio de Quilmes, Orlando Segura explicó: “Vamos a trabajar en la colocación de cámaras de seguridad y también para que la patrulla municipal recorra la zona que tiene problemas, en particular a la salida de los chicos del colegio o cuando la gente va a trabajar”. Asimismo, el funcionario quilmeño explicó que también van “a colaborar intercediendo ante las autoridades policiales para pedir más compromiso con lo que piden los vecinos y ante los jefes de la Distrital y Departamental para que puedan tener una audiencia con ellos, que es lo que están pidiendo”. Los vecinos se mostraron satisfechos con las respuestas obtenidas y esperan ver con el correr de los días, las respuestas que solicitaron. Cabe destacar que, desde hace unas semanas los vecinos vienen realizando encuentros en la plaza del barrio, situada en Carbonari y Cuenca, donde se congregan bajo la consigna de reclamar mayor presencia policial en la zona a fin de evitar los hechos de inseguridad que se vienen sucediendo, en particular en los horarios de entrada y salida de los colegios. Entre los cientos de vecinos que se dan cita frente a la sede de la comisaría Sexta, algunos venían expresando que “la inseguridad parecía no tener freno; había comenzado con arrebatos de motochorros, pero luego se transformaron en robos a mano armada”.