Tironeados entre el malestar y la obligación de dejar todo en la cancha, el jugadores de Quilmes han quedado en una encrucijada. "Queremos que sepan que nuestro interés es cobrar. Estamos molestos pero comprometidos con la causa", remató.
Sebastián Pinto, marginado
Los coletazos de la deuda golpearon al primer jugador que recibió un pedido de parte de Grelak. A pesar de que el DT le había dicho que quería contar con él y hasta le dio la titularidad, ayer Sebastián Pinto fue separado del plantel.
Tras la reunión de la dirigencia, el chileno se retiró y luego mandó una carta documento reclamando el pago. El propio jugador dijo que era "para protegerse", pero en la dirigencia cayó muy mal.
A pesar de que le quedan casi seis meses de contrato con Quilmes y que querían retenerlo, podría rescindir en las próximas horas.