De acuerdo a los directivos, este tipo de movimiento dentro de la manzana da cuenta de que los delincuentes conocen muy bien el lugar y cómo acceder por sus puntos débiles, por lo que se sospecha de alumnos, ex alumnos y hasta padres que conocían cómo llegar al comedor, donde estaba instalado el equipo de sonido.
"Ya no queda nada por robar -detallaron los docentes-. Las computadoras, las nets de Conectar Igualdad, los libros, las cafeteras eléctricas de las docentes y hasta el aparato que arroja desodorante de ambiente, todo nos han robado. Y lo que no logran robar, lo destrozan", advirtieron.
Este fin de semana, además, se robaron hasta los productos alimenticios que consumen los estudiantes, la mayoría de ellos provenientes de familias en situación de vulnerabilidad social.