01 de marzo 2011 - 00:00
Robo de cables dejó sin teléfono a Bernal Oeste
Cientos de vecinos de Bernal Oeste debieron padecer durante el fin de semana el corte de su servicio telefónico, ocasionado por la sustracción de los cables correspondientes que afectó una amplia zona que llegó desde el Triángulo de Bernal hasta casi la avenida Mosconi. El sábado después de las 20, algunos vecinos que se encontraban utilizando el teléfono se sorprendieron al escuchar un fuerte ruido en la línea que desencadenó la pérdida del tono. La situación se extendió hasta la mañana de ayer, cuando el servicio se restableció, luego de los reclamos correspondientes al servicio de reparaciones. Según pudieron saber los vecinos el domingo por la tarde, el inconveniente habría sucedido por el robo de una importante cantidad de cables en la zona del Triángulo de Bernal, que habría afectado el normal servicio de Telefónica en la región.
Sucesión de quejas
Muchos afectados decidieron hacer su reclamo ni bien descubrieron que no tenían tono, pero la única respuesta fue la recepción del mismo con su consiguiente espera hasta tanto la empresa lograra solucionar el inconveniente. “Es una vergüenza que nos dejen sin servicio, porque si bien fue un robo, la empresa debería ver cómo hace para que estos hechos no ocurran”, sostuvieron lugareños de Montevideo y avenida Los Quilmes, en Bernal Oeste. Otros, por su parte, criticaron la inseguridad que se padece y cómo “nadie ve cuando roban los cables porque como mínimo deberían observar a los ladrones actuando, es una situación totalmente anómala”, al tiempo que indicaron que “quien quiso comunicarse con alguien de la zona afectada, terminó pensando que se había ido o que no atendía el teléfono, ya que sólo se escuchaba el tono de llamado”. La situación perjudicó especialmente a los comercios que reciben pedidos por vía telefónica, como pizzerías, heladerías o casas de comida. Si bien la reparación llegó un día y medio después, muchos afectados aseguraron que harán su reclamo para que les sea descontado de su factura final porque “pagamos por un servicio que deberíamos poder utilizar todos los días y no es nuestra responsabilidad la falta de políticas de seguridad”. Cabe destacar que la sustracción de cables es un problema que afecta a las empresas de telefonía desde hace años y que los prestadores aún no encuentran una forma segura de brindar el servicio.