11 de febrero 2012 - 21:50
Robo y destrucción en la Secundaria 81 de Quilmes
INGRESARON FORZANDO LA PUERTA Y PROVOCARON NUMEROSOS DAÑOS
Robo y destrucción en laSecundaria 81 de Quilmes
A escasos días de que numerosos alumnos vuelvan a clase para rendir sus exámenes pendientes, la Escuela Secundaria 81 de Quilmes fue presa de malvivientes que no sólo robaron diversos objetos como un microondas, grifería de baños y cocina y estufas de varias aulas, sino que además destrozaron diversos sectores y rompieron todo lo que quedó a su paso.
La Secundaria 81 está ubicada en Joaquín V. González 751 entre Olivieri y Rodolfo López de Quilmes Oeste, comparte el patio con la escuela primaria 26, sin embargo, el ataque sólo se realizó en la secundaria porque “no pudieron abrir la puerta de la primaria”, explicó Adrián Weissberg, secretario general adjunto de la seccional quilmeña del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA). El establecimiento fue escenario de reclamos en mayo pasado, ante la posibilidad de que cerraran cursos.
La directora del establecimiento, Mónica Chapar, comentó a la prensa cómo encontró el establecimiento educativo de Quilmes Oeste: “Al ingresar nos encontramos con que habían forzado la puerta para entrar. Rompieron baños, se robaron estufas y exhibieron una actitud permanente de vandalismo”.
En este sentido, Chapar detalló: “En la parte del secundario, que fue la más afectada, se robaron una heladerita, un microondas, una mampara, y rompieron una cerradura para robar los monitores de las computadora pero no pudieron. Entraron por la cocina y se robaron toda la grifería de baños y cocina. Realmente no podemos explicar esto que sucedió. Tiraron azúcar en los pisos, vaciaron los matafuegos. No podemos limpiar porque estamos sin agua”.

Bronca e impotencia
Cada vez que ingresan a robar a una escuela quilmeña llama la atención la saña con que rompen y destruyen todo a su paso, como si despreciaran la educación y el lugar donde chicos carenciados reciben su alimento diario.
Asimismo, Chapar manifestó: “Quiero agradecerle a la gente del Consejo Escolar que nos asistieron rápidamente. Hay que remarcar que a los 15 minutos estaba el personal de mantenimiento. Es importante porque el lunes tenemos que arrancar en tiempo y forma las clases. Estamos con bronca e impotencia, pero con las ganas de comenzar”.
Por su parte, algunos docentes que estaban en el lugar remarcaron el cariño que “la comunidad educativa tiene por la escuela” por lo que les duele “ver cómo dejaron todo”. No obstante, enfatizaron que van a seguir adelante como siempre.

Alternativas

A su vez, Weissberg remarcó que ante la inminente reapertura de la escuela “si no se pueden reparar los baños y las instalaciones para el lunes, en un principio se podrían utilizar los baños de la escuela primaria, porque los docentes van a estar hasta que se puedan solucionar los inconvenientes”.
Según manifestó el gremialista quilmeño “esto es una práctica que se da mucho y obviamente aprovechan cuando no hay gente” aunque en esta escuela funciona el plan Escuelas de Verano.