Sobre las razón que los motivó a llamarse Raspando la Olla, subrayaron que "representa la pobreza, el hambre, los tiempos de crisis. Es un buen nombre que nos gustó a los tres".
La zona Sur es la elegida para que salgan a tocar. Ellos se presentan en bares, plazas y festivales, donde muestran sus canciones, sobre todo las que pertenecen al último demo.
Para que los conciertos sean bien organizados, los chicos se juntan a ensayar una vez por semana en la sala Yerko de Florencio Varela.
Consultados por los próximos objetivos, adelantaron que buscarán "seguir tocando la mayor cantidad posible de veces, grabar un disco con varias canciones".
"También, queremos decir que hasta tocar con 2 Minutos no paramos, es nuestro sueño. Esperamos que Walter Mosca Velázquez, el cantante, lea El Quilmeño", agregaron.
Asimismo, valoraron el uso de las redes sociales porque "nos permiten dar a conocer nuestro material y las fechas de nuestros conciertos".
"Estamos muy contentos de estar en Raspando la Olla y creemos que nos va a ir bien ya que ponemos todo de nosotros para crecer", cerraron.