El fin de semana pasado en el Autódromo Roberto José Mouras de La Plata, el TC Platense dio cumplimiento a una nueva fecha de su campeonato. En la oportunidad el piloto del Cruce Varela, Rodrigo González, pese a que una falla mecánica lo dejó sin chances en la final, analizando las pruebas previas de clasificación y serie, se mostró muy conforme, ya que tuvo la oportunidad de medirse con los de punta y logró meritorias posiciones.
En la entrevista que mantuvo con este medio, estos fueron sus primeros conceptos: “Habíamos comenzado bien el fin de semana, si bien es cierto que no pudimos redondearlo de la misma manera. Pero rescatando lo positivo volvimos con la satisfacción de comprobar que el auto mostró una gran mejoría y que yo la pude aprovechar gracias a la experiencia que voy logrando. En la clasificación quedamos novenos sobre un total de 41 autos, este logro resultó gratificante, ya que pude terminar dentro de los diez de punta. Largamos terceros en nuestra serie, pero apareció una falla que nos relegó un puesto, lo recuperamos en la tercera de las vueltas y nos mantuvimos hasta el final. Calculo incluso que pudimos terminar más adelante, pero una falla eléctrica lo impidió. Solucionamos el problema, pero al parecer se manifestó en otro sector del motor. Por temor a romper el motor paramos y esto me privó de seguir sumando experiencia en el grupo de adelante”.
Consideró además que “pudimos finalizar de no mediar inconveniente en una posición importante. Quedan dos fechas más, la primera el 28 de noviembre y la última queda por confirmar en diciembre. Ya el motor se encuentra desarmado y pienso que terminaremos bien el año, logrando un buen arribo. Este fue un año de aprendizaje para mi y de preparación de un auto competitivo, pienso que avanzamos en lo propuesto y en la próxima temporada entraremos de firme en la lucha”.