El piloto del Cruce Varela Rodrigo González inicio la temporada 2012 del TC Platense con un destacado trabajo con su nuevo auto ya que después de padecer algunas dificultades, en la competencia final largó desde el puesto 28, y en espectacular remontada, clasificó en el séptimo puesto.
En 2011, González había mostrado un notable crecimiento al llevar del número 49 al 18 y al respecto, en diálogo con este medio, señaló: “La temporada anterior no habíamos comenzado bien, pero después se sucedieron buenos arribos en algunas series y finales, que nos permitieron lograr buenos puntos y transitar entre el grupo de los diez de punta”.
“Ahora cuento con un auto nuevo, que está equipado con un chasis de Memo y motorizado por Esperanza. El sábado no anduvimos bien, se presentaron algunas complicaciones que se solucionaron y el domingo largando desde el fondo, logramos redondear un buen fin de semana. La carrera me resultó muy entretenida, el auto comenzó a mostrarse confiable a tal punto que en la primera de la vueltas pude avanzar ocho posiciones. Lo importante es que ya dentro de los diez de punta, pude mantenerme en el séptimo puesto pese a que se rompió el amortiguador y el auto comenzó a patinar demasiado”, señaló.
“Mi equipo tomó los tiempos de los de punta y evaluándolos con los que yo tenía, llegaron a la conclusión de que mantenía un buen ritmo. Considero de que como todo auto nuevo, será necesaria trabajar para buscar el equilibrio y el rendimiento del motor, supuestamente en la próxima pensamos que ya estaremos en el grupo de punta”, estimó.
Le comentamos que si con el auto anterior logró bajar 31 puntos en el ranking, este año, donde ya comenzaron a sumar desde la primera, seguramente es de esperar que en la continuidad del campeonato, se instalen en la lucha de los de punta, con miras a encontrarse con posibilidades a disputar por el campeonato, o al menos finalizar el año con un solo dígito en las puertas.
González agradeció a su padre por todo el apoyo que le brinda, a todo su grupo familiar, amigos, al equipo por todo su trabajo, a su novia, a Franco, Lucas y Tato por la gente que lo auspicia, en su mayoría del Cruce Varela, donde hay mucha gente que ama a esta pasión fierrera.