A su vez, señaló que "el que te insultó durante el partido viene después y te pide disculpas, está bien, es parte del fútbol". Y dejó en claro que su posición es la más difícil en este deporte: "Es un juego y nosotros estamos en una parte donde no tenemos equipo. Somos tres y somos árbitros. Ellos son once y si el delantero tiró la pelota afuera le dicen 'no importa, está bien'. A nosotros no nos perdonan nada", resumió.
Tarea profesional
Rodríguez aseguró que además de la Liga Metropolitana, le tocó dirigir encuentros de preparación, cuando los equipos de Primera hacen la pretemporada. "Hicimos amistosos con Argentinos Juniors, Quilmes, Banfield, Arsenal, hasta Bolívar", repasó.
Y habló de los entrenadores de aquellas oportunidades, que intentaron manejarle el partido: "Los técnicos de Primera te presionan porque saben que somos amateur. Caruso y Burruchaga te gritaban off side todo el tiempo y te querían obligar a que levantes", enfatizó, mientras comentó que los jugadores no se quedan atrás: "Un día a Ortigoza le dije 'tengo dos silbatos, querés uno?'. Y me dice, 'te estoy manejando el partido, ¿no?' Un tipazo. Después terminó todo ahí".
En cuanto a su tarea como árbitro de inferiores, donde dirige jóvenes de hasta 16 años, reconoció que "los partidos de las últimas dos categorías se ponen muy picantes porque se conocen de todas las inferiores y hay rivalidad entre los chicos, pero hay que llevar el partido cortito", explicó.