22 de mayo 2014 - 11:47
Rompepuertas volvieron a robar en la calle Videla
Vecinos de Quilmes Centro creen que la zona está liberada para éste y todo tipo de robos, ya que la Comisaría 1ª se encuentra muy cerca de allí. Los delincuentes actúan disfrazados con vestimentas de la Policía.
rompepuertas volvieron a robar en la calle videla
En apenas 24 horas, dos viviendas de Quilmes Centro -ubicadas a 100 metros de distancia- fueron asaltadas por delincuentes disfrazados de policías que lograron ingresar a las propiedades con la cada vez más temida modalidad rompepuertas; lo que provocó la indignación de los vecinos del barrio, quienes consideraron que la zona está liberada.

El caso más reciente tuvo lugar en una casa domiciliada en la calle Videla 515, donde un grupo comando aprovechó la ausencia de los propietarios para robar diferentes objetos de valor y dinero. Al igual que ocurrió el día anterior, los asaltantes destruyeron la puerta de ingreso como se suele realizar en los allanamientos que llevan a cabo las fuerzas de seguridad.

Este hecho dejó anonadados a todos los habitantes de la zona. Es que el primero de los dos robos tuvo amplia repercusión mediática a nivel nacional, por lo que no esperaban que -en tan poco tiempo y a tan corta distancia- se repitiera la misma modalidad delictiva.

Por eso, las quejas no tardaron en llegar, como así también las sospechas de complicidad, ya que los vecinos están convencidos de que "la zona está liberada". "Estamos a pocas cuadras de la Comisaría 1ª de Quilmes e igualmente nos roban a toda hora", protestó Marcela, que vive en la cuadra castigada por los "rompepuertas".

El primer hecho

El lunes pasado, delincuentes que también utilizaban vestimenta policial rompieron la puerta de la casa ubicada en Videla 595, pero los propietarios -en este caso- sí se hallaban dentro.

"Me tiraron la puerta abajo. Entraron muy violentos y muy rápido, recordó Gustavo, quien detalló que una vez que los redujeron, los ladrones comenzaron a exigirles dinero y, para amedrentarlos, uno de ellos lo levantó del suelo y lo golpeó con la culata del revólver en la cabeza, al lado de la oreja izquierda, que le produjo un gran corte.

Asimismo, la víctima relató que los miembros de la banda usaban pasamontañas, chalecos y guantes similares a los de la Policía Bonaerense, mientras que uno de ellos cronometraba el tiempo del asalto.

Para Gustavo se trató de un hecho al voleo, ya que "no tenía dinero ni había hecho ninguna operación".