El criterioso y metedor volante explicó que a pesar del aspecto amateur del campeonato, todos tienen ganas de jugar todos los minutos de partido. "Acá hay mucha competencia. Yo muchas veces disiento con el técnico Carlos Queipo y le digo que hay tres o cuatro jugadores que no podés tocarlos como en todo equipo", señaló.
A su vez, demostró que se lo toma en serio: "Los cambios tenés que evaluarlos de acuerdo al resultado, pero no podés sacar siete muchachos y meter siete de una. Un 70 por ciento jugó al fútbol profesional y los otros no. A esos los tenés que ir ubicando".
Por otro lado, puso en manifiesto que "lo más lindo es la sobremesa". "Compartimos un buen asado y charla va, charla viene, te acercás más al grupo e insertás al que se acercó por primera vez. Los muchachos son fenomenales". Y, sobre el fútbol, aseveró: "Es algo que te corre por adentro. Querés jugar, ganar y a la vez jugar bien. Por suerte la adrenalina va bien e incluso me falta correr más porque con un tiempo no quedo conforme".
Trayectoria
En lo profesional, Sálega pasó por las inferiores de Racing, Los Andes, El Porvenir, Banfield y Argentino de Quilmes. En relación al equipo del Mate, que conformó en 1979, afirmó: "Teníamos tres jugadores por puesto. Nos habíamos preparado muy bien en Mar de Ajó y siempre estaba la cancha llena todos los sábados".
Además, contó una anécdota en la que bajaron al líder de aquel entonces, Defensores de Belgrano. "Ellos se venían comiendo a los chicos crudos, fuimos y a los 15 minutos se ponen 1 a 0. Lo empatamos y justo metí el gol yo, ganándole el cabezazo al arquero en el área chica. Salimos en los diarios por parar al puntero y te quedan los recortes. Es algo único", manifestó.