Cuanto más prematuro nace un bebé, más inmaduras son sus retinas, lo que provoca la formación anormal de vasos sanguíneos. En general se los trata con láser, pero en los casos muy graves como el de Fermín es necesario utilizar este medicamento que, originalmente, se creó para la reducción del cáncer de colon.
En este momento, el uso del Bevacizumab para la retinopatía del prematuro está en fase de protocolo, aunque en otros países se utiliza desde hace más de 10 años.
Cómo actúa
Monteoliva detalló que el Bevacizumab es un "anticuerpo monoclonal", una medicación que bloquea un "mensajero" de la retina y, de este modo, frena el crecimiento anormal de los vasos sanguíneos que es, en definitiva, lo que termina por provocar el desprendimiento de la retina, un tejido indispensable para poder ver.
El logro fue posible porque la farmacia del hospital San Martín cuenta con una cabina de seguridad biológica ubicada en un área con condiciones ambientales que garantiza la esterilidad de las dosis.
Cada ampolla de la droga cuesta en el mercado unos 10 mil pesos. El hospital provincial San Martín junto con la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP y el Departamento de Control de Calidad del Instituto Tomás Perón está realizando un estudio que permite fraccionar el contenido de un frasco y obtener 60 dosis para bebés con retinopatía grave.
Hace apenas dos meses, el gobierno provincial abrió, en el hospital "Evita Pueblo" de Berazategui, un nuevo Servicio destinado a la detección y tratamiento de la retinopatía del prematuro. El nuevo servicio está a cargo de los especialistas Gabriela Saidman y Guillermo Monteoliva, oftalmólogos de neonatología y referentes de la red hospitalaria que brinda atención a las regiones sanitarias VI y X.