04 de febrero 2011 - 00:00
Santos vivió “una experiencia increíble”
En ocasiones debió estar más de 12 horas sobre la moto.
La ciudad de Quilmes, que cuenta con pilotos y preparadores para la mayoría de las categorías del deporte motor argentino, volvió a dar muestras de su espíritu fierrero en la primera competencia del año, el Dakar Argentina Chile 2011, en la que, entre otros, se presentó en motos Marcelo Santos, con quien conversamos al regresar de sus vacaciones, después de haber superado sus propias expectativas en su paso por el Dakar ya relajado. Santos nos confió lo que significo este magnífico logro y detalló: “El haber podido finalizar el Dakar fue para mí una experiencia increíble. Esta prueba me resultó toda nueva. Yo corrí en motocross pero nunca en una prueba tan exigente como ésta. Es sumamente atractiva para los que nos agrada disfrutar de las motos, pero son muchas las horas porque siempre se largaba de noche, 4.30 o 5 de la mañana y a veces llegábamos a las 6 de la tarde y otras ya de noche”. “Las etapas eran diferentes pero todas muy duras. Las que resultaban más aliviadas tenían muchos kilómetros de recorrido y terminaba tornándose difícil. Esto resulta muy agotador para el físico y al mente, por el desgaste continuo que produce estar tantas horas sobre la moto. Hay que tratar de engancharse en grupos de un nivel similar”, indicó. Le comentamos que mucho tienen que ver en estos casos la aptitud que se logra para superar los inconvenientes de pisos, clima y cansancio y alguna caída a lo que se puede agregar los genes hereditarios ya que en su caso, su padre es un apasionado de los autos y aún sigue compitiendo. “Sin dudas él es un apasionado de los autos y las carreras de toda su vida. Considero que eso también se hereda y las exigencias dejan de ser un obstáculo y se terminan disfrutando. Por otra parte, uno veía que abandonaban equipos enteros, las motos se rompían o se inutilizaban por los golpes, pero felizmente mi CFR 450 aguantó todo muy bien. No tuve la mejor moto en prestaciones pero sí en confiabilidad”, remarcó. Le preguntamos si volvería a competir otro Dakar, respondió: “Ganas no me faltarían, es muy difícil los preparativos, se necesita un presupuesto muy importante, hay muchas contras pero creo que lo intentaría. La verdad es que mi meta era llegar, yo no fui a buscar puestos importantes ni tampoco tengo el nivel tan profesional que se vio en esta carrera, pero me siento muy orgulloso de haber terminado en el reducido grupo de solo siete argentinos”. “Agradezco el apoyo de todo mi grupo familiar, en especial de mi padre, mi hermano que me siguió con la camioneta, el apoyo de mi señora y mis hijos, y el maravilloso apoyo de la gente, en especial de Argentina que conformaban miles de personas que bordeaban las rutas a las cinco de la mañana para vernos, en lugares que hacía mucho frío o calor, estas presencias también fueron muy importantes”, concluyó.