Sumado a eso, está asegurada la cuota de sentimiento para intentar hacer las cosas bien y el protagonista lo ejemplificó al señalar que "sería lindo que Quilmes tenga a un hincha como presidente".
Con relación a la interna, sabe que no será fácil superar a Scian, que se erige como el favorito de la Azul y Blanca, pero el joven peluquero advirtió: "La gente en la calle me dice que puedo ganar y si votaran los socios me tendría fe, pero no es algo que depende de mí".
"Sé de fútbol porque miro hace 37 años y conozco muy bien el mundo Quilmes. No tengo intereses políticos y, si las personas y las condiciones se dan, estaré ahí para colaborar con el club", resaltó.
Schibba contó, además, que tiene el apoyo más importante. "Hay conocidos que me dicen '¿qué vas a hacer?' o '¿sabés dónde te metés?', pero por suerte mi familia me banca porque sabe que es lo que yo quería", expresó.
El comerciante quilmeño está ante la gran oportunidad de conducir al club de sus amores. ¿Logrará imponerse al favorito Scian, en el plenario del próximo viernes?