Voceros policiales informaron que la víctima regresaba a su casa ubicada en el barrio varelense La Capilla, tras visitar a su mujer en un sanatorio en el cual fue recientemente operada. En el trayecto, conducía su camioneta Toyota Hilux por la Avenida Eva Perón cuando fue interceptado, a la altura de la calle Pisani, por seis sujetos que vestían chalecos de la Policía y estaban fuertemente armados.
Sin pensar lo que estaba a punto de sufrir, el hombre detuvo la marcha y bajó la ventanilla para dialogar con el supuesto funcionario. En eso momento, al grito de "perdiste", tres de los delincuentes se subieron a su vehículo y lo apuntaron, mientras que los tres restantes abordaron un Peugeot 207 negro.
Acorralado, el septuagenario trató de engañar a los delincuentes y los condujo hasta una propiedad alquilada en Quilmes, la cual se encontraba deshabitada. Al notar la maniobra, los secuestradores enfurecieron y comenzaron a golpearlo fuertemente en el cuerpo, además de propinarle culatazos en la cabeza.
Con fuertes amenazas y torturas, los malvivientes obtuvieron el teléfono de uno de sus hijos, a quien llamaron para exigirle dinero a cambio de mantenerlo con vida. Sin dudarlo, el joven reunió la cantidad de plata exigida y cumplió al pie de la letra lo que le habían indicado los captores de su padre.
Según consignó el portal El Radar del Sur, el pago del rescate se concretó una hora después en una inhóspita calle que está a tres cuadras de la terminal de colectivos de la empresa "30 de Agosto", donde el hijo de la víctima dejó una bolsa y se marchó.
Minutos más tarde, el hombre secuestrado fue dejado en libertad con su camioneta en la calle Storni, a tres cuadras de la Avenida Senzabello, en la zona del Cruce Varela. Pidió ayuda y luego fue trasladado al Hospital Mi Pueblo, donde fue atendido y se comprobó que estaba fuera de peligro.i