En el muro de la red social sentenciaron: “Fuimos al lugar, los empleados no querían que sacáramos fotos pero por supuesto que lo hicimos, hablamos con las autoridades del Colegio pero todo depende del cura. Se lo advertimos a él y nos dijo que si le dábamos plata para alimentar a las monjas, él sacaba la antena, dijo que tenía muchos gastos. Qué raro, sólo tiene tres monjitas. También dijo que tenía que arreglar el Ateneo pero sabemos que recibió muchas donaciones, dónde irá esa plata” se preguntan los padres del colegio molestos por la arbitrariedad.
Según se supo, los directores de los tres establecimientos se habrían mostrado en contra de la disposición que se hizo pública luego de que una madre de un estudiante se acercara al colegio a reclamar y en medio de su reclamo se confirmó que ya existía documentación firmada para que la estructura de telefonía celular se ubique en el predio del colegio.
Algunas versiones dan cuenta de que el contrato que se habría firmado sería de unos 20 mil pesos mensuales a favor del Obispado, aunque ningún papá confirmó la suma.
Frente a esta situación el sitio “No a las Antenas de Celulares Quilmes Oeste” ya comenzó a mostrar que luchará contra esta estructura como lo han hechos con otras similares y organizan para protestar frente al colegio y hacer oír su reclamo en todos los ámbitos posibles.
Al cierre de edición y tras la resonancia que tomó el tema, las autoridades del Obispado de Quilmes estaban evaluando el tema y podrían no autorizar la conexión del dispositivo ante el rechazo de la comunidad.
Desde su Facebook estos vecinos organizados se definen así mismos como “un grupo que tiene el fin de informar sobre los efectos de la contaminación electromagnética de las antenas de telefonía celular, sus características y los distintos modos que se están instalando. No estamos en contra de la telefonía celular, ni de su avance”.